Las personas que trabajan constantemente de pie, ya sea en movimiento o en una zona específica, notan antes que nadie la fatiga en sus piernas. Eso provoca cansancio, dolores, absentismo laboral y una serie de connotaciones negativas para el trabajador y para la empresa.
Si se pregunta qué es exactamente un piso antifatiga, le diremos que es un suelo alternativo, dirigido a mejorar la salud y seguridad de las personas que trabajan de pie o en contacto con el suelo de forma constante.
El funcionamiento de los pisos antifatiga se centra el la micro estimulación muscular de los propios tapetes, que activan la circulación en las piernas, retrasando así enormemente la fatiga del trabajador.
Los beneficios de los pisos antifatiga están claros. Su objetivo es evitar lesiones y asegurar la salud de los trabajadores.
Este es el principal beneficio: el trabajador lleva a cabo su tarea en un entorno cómodo, saludable y libre de peligros.
Se reduce la fatiga del trabajador en gran medida. Una persona que esté acostumbrada a pasar muchas horas de pie notará como ha de pasar mucho más tiempo antes que sus piernas noten el cansamiento.
Este beneficio es una consecuencia del uso de pisos antifatiga: estos reducen las opciones de que el trabajador sufra fatiga y no pueda acudir al trabajo.
Además del absentismo, evitar problemas físicos a los trabajadores ha de ser una prioridad. Los pisos antifatiga cubren esta cuestión con aquellas personas que pasan mucho tiempo de pie.
Sin absentismo laboral y evitando la fatiga de los trabajadores, se produce eventualmente un aumento de productividad y una mejora en el ambiente de trabajo.
Existen diversos tipos de tapetes antifatiga, útiles para cada situación:
DIFERENTES SECTORES DÓNDE SE APLICAN LOS PISOS ANTIFATIGA: